aprendizajes, Experiencias, Memorias, Poemas, Realidades

Los abuelos después de una larga tanda de amor

IMG_1309-Nadie prepara el té mejor que tú. Mi diosa. Inigualable. Sobre todo cuando sabes ser libre.
-Bien que sabes que no siempre ha sido así.
-Para mi siempre han sido los mejores tés que he probado. Lo demás ni lo recuerdo.
-Pues yo si hago memoria de que las primeras veces en las que te preparé el té agregué sal en vez de azúcar, y la segunda vez estaba tan fuerte que era imposible que alguien lo tomará…. y aún así dijiste que estaba delicioso. Que era lo mejor que habías tomado en años. Por qué dijiste eso cuando sabías que no eran perfectos?

-Para mi lo eran no por su sabor, olor o color, sino por las ganas que habías puesto al colocar cada ingrediente en ellos.
-Ganas?

-Sí. Deseos de crecer, ser mejor, hacer algo bueno para mi, para ambos. Éramos un ensayo en aquel entonces, un ensayo pero con ganas. Y si teníamos ganas, qué más nos faltaría? Valentía para lanzarnos y continuar, venciendo el miedo de lo incierto, y hasta eso teníamos. Nada nos faltó mientras pudimos reír de nuestros errores y darnos la mano.

-Tú siempre haciéndome sonreír. Viéndome perfecta.

-No es más lindo amarte enalteciendo tus virtudes y acompañándote en los aprendizajes?, y regañándote si hace falta pero con amor?, No crees que aprendemos más mientras nos equivocamos?

-Más que novios siempre fuimos amigos. Eso fue valioso.

-Si. Y fue la mejor decisión, aunque necesitamos mucha tolerancia.
-La mayor tolerancia. Sobre todo cuando estaba oscuro.

-Un día te dije tantas cosas, erradas, si. Pero me sorprendió que no me sacaras de mi error. Por qué no lo hiciste?

-Si me amabas como necesitaba lo ibas a saber sin que yo te lo dijera. Yo quise pensar que éramos más que cuerpos. Así que aunque dijeran que esta mujer era una vagabunda y lo pareciera, tú ibas a escudriñar más al fondo e ibas a encontrar una explicación, a tal punto que si en ese momento no la tenías, ibas a ser paciente y esperarías por ella. Te lo iba a decir yo o te lo iba a decir el tiempo. Así fue, y entonces entendí que podía amarte.

-Hubieses sido capaz de dejarme ir?

-Claro. Yo no sé enjaular a las aves. Tú eres una.

-Y pensar que sigo volando, pero contigo.

aprendizajes, Autoestima, Experiencias, historias, Pensamientos, Realidades

Padres e hijos

img_20161109_111343.jpgHoy hablé, por casualidad, con una chica de unos 15 años. Ella trabaja fregando los pisos de la casa del vecino.

Le pregunté la razón de ejercer tan pesada labor, imaginé que los problemas económicos han  provocado un hueco al bolsillo de su familia, y que podría ser su historia muy igual a la de muchas chicas de escasos recursos. Quizá a la mía, a la de otras.

Ella me habló de sus aburridos días. Me contó que no está estudiando. Que le es difícil cumplir con ambos deberes, el hogareño y el escolar. Que su madre dice lo primero es la casa, pues sin arroz no se vive y que sus hijos tienen la obligación de mantenerla.

Confieso que la historia no me sorprendió. Este es el dilema de muchas familias en República Dominicana. Usualmente, las personas de escasos recursos desean tener muchos hijos bajo la esperanza de que los mismos, en el futuro, les mantengan.

Esta idea surge de la creencia absurda de que los hijos les pertenecen o de que la pobreza acabará con que los mismos se maten trabajando desde muy pequeños para hacerse cargo de los gastos económicos de sus padres. Típico, alguien cría a otra persona como si fuese una “cosa” o un negocio lucrativo del cual beneficiarse.

Lo triste es que hoy día, con tanto acceso a la información y mejoras en otros servicios, muchos ven este círculo como normal y correcto. Muchas personas o familias ignoran el mal que tales costumbres podrían causar, en sus hijos y familias.

Yo pienso que si hay algo que los padres y las familias necesitan enseñar o poner en práctica, es la libertad y el compromiso. Y es que madres y padres necesitan hacer empatía con los sueños de sus hijos e invitarles a volar, a crear por ellos mismos, a ser honestos, firmes, decididos, constantes, apasionados, comprometidos.

Los padres nunca deben aprisionar a sus hijos, ni hacerles parte del sistema, ni sumarles responsabilidades que no son suyas, ni decirles que no pueden, ni exigirles manutención económica o cuidados.

Con esto no digo que un hijo no tenga compromisos hacia con sus familiares. Sólo expreso la realidad vivida y la huella, que pienso, puede dejar en el alma de  hijos cuyos padres muestran tal comportamiento. Y es que este círculo económico genera que padres e hijos continúen envueltos en la pobreza mental y económica, ya que los padres no lograron sus sueños ni tampoco dejaron que los hijos concreticen los suyos. Esto genera pobreza sobre pobreza.

Si padres promedio de República Dominicana entendieran la necesidad de invitar a sus hijos a emprender, soñar y hacer suceder sus metas; si comprendieran la importancia de pensar con visión y de no ver en sus hijos una forma de beneficio económico para si mismos, sino un ente capaz de transformar y crear grandes tesoros, el mundo sería mejor.

aprendizajes, Experiencias, historias, Memorias, Pensamientos, Realidades

Pueblos de la frontera: Mitos y creencias

 

Estos últimos días han sido intensos. Bueno, como todos los que cubren mis horas y mis experiencias. Con decirles que no he tenido tiempo para escribir tanto como quisiera.

Mientras el sol y la lluvia dan vida a las paredes de mi casa, Anita me ayuda a organizar, todo esto para ver si así rendimos el tiempo. Y es que cuando una vive prácticamente sola, con tantos pendientes por resolver junto al devenir de la vida, es difícil hacerse cargo de todo.

En fin, Anita es una súper mujer y siempre esta sonriente. Ayer tuve la oportunidad de sentarme con ella y dialogar sobre temas  que en estos cortos días de conocernos no habíamos hablado.

Supe que su familia está en Neiba, por la Sierra de Bahoruco, de donde nacen las uvas y las tierras envueltas en agua dulce y salada. Eso ya lo sabía, pero no conocía su historia a fondo.

neiba2528logo2529
Logo: Neiba noticias

Me dijo que tuvo que venir acá para así poder enviar dinero a su hija de 11 años de edad, quien hace poco fue violada y está viviendo con la abuela. Además, me comentó que tiene otra criatura de 2 años. Solo que esta vive con su padre, quien la pidió, ya que Anita no podría hacerse cargo de la bebe.

Ambas niñas son hijas de diferentes padres. El de la mayor, la embarazó y se fue; ella tenía unos 16 años. Y el de la menor, es económicamente y socialmente diferente a Ana, la ha subestimado y no la ha querido como esposa. Me dijo.

Pero dentro de toda esta historia, algo que ha llamado mi atención, ha sido la tristeza que toda su vida ha embargado el corazón de esta mujer. Desde el haber nacido con menores oportunidades hasta el haberse enamorado y ser subestimada  por el simple hecho de no tener la exigida condición social o económica.

Me contó que la familia, del hombre del cual se enamoró, le hizo la vida imposible. A tal nivel de intentar matarla, de quemar su casa, y de al final, cuando no pudieron eliminarla con tales tácticas, practicarle brujería. Eso me dejó fría. Confieso que me pareció una novela o película.

Nuestra conversación prosiguió, con ella contándome acerca de las creencias de su pueblo. De los rituales, del vudú y sus practicantes, de la gente que creía en poderes misteriosos, de la influencia africana, y de cuán dañino podría ser esto sobre quien era lanzado.

Añadió, además, que desde aquel entonces asiste a una iglesia y que durante largos meses fue obligatorio visitar al psicólogo, producto del daño emocional que tales experiencias habían traído a su existencia. Adicional a esto, expresó no sentir vergüenza de aceptar que estuvo en comunicación con un terapeuta, pues entendió que dado el caso, fue saludable.

Las historias me dejaron perpleja. Es increíble cómo los pueblos crean sus mitos, y cómo las creencias hacen efecto a través del eco que produce practicarlas. A la vez, sentí miedo, o grima como dicen en el campo. Eso no lo niego.

En otro orden, confieso, que dado mi espíritu de periodista, sentí deseos de investigar más y buscar respuestas de porqué suceden o se dan estos acontecimientos. Así que continué leyendo en internet lo que antes había leído. Pienso que buscar información nunca está mal. Luego pude percibir cierta sensación en mí, luego me calme y no supe más.

Yo creo que esos asuntos de hechicería, de maldad y de disturbios, no son más que el producto de la imaginación del cerebro humano en medio de las cosas que uno mismo se repite o se dice. El poder de las palabras en repetición, crean una fuerte emoción en nosotros, haciendo que las hormonas excitación se eleven y den vida a un estado de delirio mental. Mejor que sea eso.

Ahora, paso cerca de casa y a veces veo a Anita en otro hogar, practicando el aseo. La miro y la saludo. Agradezco que me haya confiado tanto. Sin embargo, tengo días que no le veo en casa. Ella solo va cuando la llamo, para ayudarme. Imagino que en estos días todo está limpio, he podido sola. Por otro lado, es posible que en estos momentos conserve un sabor entre dulce-amargo de las culturas y creencias de pueblos ubicados en la frontera de mi país con Haití.

Pero de todas formas, siempre es bueno conocer. Y yo feliz e interesada en hacerlo, aunque con cierta grima.

vudu1
Foto: http://www.lareligionenlibertad.com

Hasta el próximo post.

Gracias a quienes me han escrito a mi correo: Carmen.fupsion@gmail.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

historias, Pensamientos, Poemas, Poesía, Realidades

Llévame 

 

ea3d59bd20b51efff77bdea097ff680b.jpg
Arte: Bogdan Nica

 

Llévame a ver salir el sol
desde todos los portales de la luna.
Llévame al puerto y al malecón
cuando el cielo se nos llene de gaviotas
naufragando las calles oscuras,
cuando le de la vuelta a San Juan
o cuando volemos chichigua en las Dunas.

Llévame,
ahora que ya no puedo
prestarte mi abrigo
ni quitarte la ropa,
ni sudar contigo,
ni perder la calma,
ni decirte las cosas
que nunca te he dicho,
ni mentirte,
ni hablarte,
ni decir que sí
sólo para dejar de discutir.

Llévame ahora,
que ya no puedo entregarte
mis alas,
ni subirme la falda,
ni cogerte con vicio,
ahora que da lo mismo reírse
de todo o llorar por nada,

ahora que ya no lloro, 

que no me haces falta.

Llévame a ver salir el sol,
cuando enrede mis cabellos en tu nuca.
Llévame al puerto de náufragos
y a los muelles que no escuchan tus preguntas,
justamente cuando se desatan
los pañuelos de bruma,
de los que hace algunas horas perdí la suma.

Llévame al vuelo 26,
donde los pasajeros no quieran jamás volver,
y volemos,
aunque sea en el avión equivocado,
o sin el..

Llévame a ver salir el sol desde todos los portales de la luna,
a ese rincón floreciente
que cubre el salitre
de Villa Trina,
y a su gente.

Sí,
Llévame al lugar que desconozco,
donde tu voz sea el viento
que rompa las olas,
y yo la piedra de imán
tomando todas tus pasiones,
sin horas ni demoras.
Llévame al nunca jamás,
que bien podría ser un pacto de despedida:
podrías ponerme en tu fuego,
y volverme cenizas,
ahora que no soy tuya,
ahora que no me abrazas,
ahora que no te amo,
ahora que no te veo.

aprendizajes, Autoestima, Experiencias, Memorias, Pensamientos, Realidades

Be happy!! 

Después de un tiempo una se da cuenta que mucho de la vida se resume en aprendizajes. Y que al final lo único, quizá más valioso, es eso.  

Estos días han sido buenos, y sobre todo han servido para aprender cosas nuevas. Como el simple significado de disfrutarlos o de reír ante ellos,  y compartirlos con gente especial, como ustedes. 

Yo pienso que la vida es más bonita cuando una la comparte, sobre todo si de asuntos aprendidos se trata. 

Muchos capítulos se cierran. Otros se abren. Culmino estudios, elaboro trabajos finales, río más que antes, me amo más que antes, me transformo; y si antes fui de espíritu libre, ahora soy el triple de eso que fui. 

No sé si saben, o les he contado: Soy periodista. Hace poco estuve pensando en crear un periódico digital, y lo intenté. Busqué personas a las cuales poder asociarme, pensé en un núcleo de trabajo, en mecanismos, estrategias.. Y así. 

Sólo que después, ese asunto tomó otro giro. Se volvió una agencia para brindar servicios de relaciones públicas y publicidad. Ya saben; páginas web, manejo de redes, creación de App, etc. El negocio arrancó y hay buenas personas en el. Sólo le hace falta un empujón, ha estado un poco frenado. 

Bueno, en cuanto al periodismo, he notado que es mi pasión. Sinceramente, no podría estar sin escribir y eso lo saben quienes desde niña me conocen. Y para la buena de Dios, durante este año, he escrito para mucha gente y organizaciones respetadas; de quienes agradezco la oportunidad y confianza. 

Además, he visto que amo la literatura y el cine. Está en mi, y es lo que por ahora, quiero hacer. Deseo contar historias, hacer cortometrajes, narrar poesía, interactuar con la naturaleza, escribir hasta de las aceras; compartirlo y guardarlo a futuro, para nuestros hijos, para las futuras generaciones. 

Me encanta la idea de sentir que puedo conectar con lo que me rodea, y sobre todo conmigo. Me encanta poder respirar y percibir que aprendo algo nuevo siempre, y entonces después compartirlo. Me gusta amar sin medida, eso de si me aman de vuelta no me importa. Me gusta sentir que no tengo lugar, que puedo viajar, ser diferente, vivir siendo yo, sin prisas, con ritmo. Me gusta todo eso porque lo entiendo como felicidad y plenitud. De hecho, es espiritualidad. La verdadera religión. Se trata de ser uno mismo, de actuar libremente. 

Ahora quiero poner voz a lo que escribo, y video. Estamos trabajando para eso, sólo que no quisiera adelantarme hasta que podamos ver los resultados. Quisiera que sepan, pero cuando los vean. No sé porqué soy tanto de sentir, pero es que yo creo que para ser arte no hay pensar. Sólo hace falta sentir. Igual que para amar. 

Bueno, si les hablo de amor, terminaré haciendo poesía. Es que uno ama tantos detalles, y cuando yo hablo de amor no siempre me refiero al sentimiento físico o sexual que puede uno sentir por alguien más; me refiero a eso que amamos hacer, a las pequeñas o grandes experiencias que nos provocan una sonrisa, al acto genuino de amanecer vivo y hablando, al abrazo que podemos obsequiar, al amargado que ríe después de nuestro saludo, a las vidas que podemos transformar, a las personas a las que podemos llegar, a las verdades que podemos pronunciar. Yo creo que eso es amor, y es lo que nos hace vivir. 

Nos diré algo:

“Si queremos ser felices y reír, aprendamos a concentrarnos en lo realmente importante y no nos creamos pertenecedores de los espacios ni de las personas que los rodean.

Empecemos por reconocernos sensibles, autónomos, dignos y responsables. Nunca pensemos que equivocarnos es error, que errar sea placentero, más si de aprender se trata. 

Seamos buenos alumnos, nunca pensemos que hemos finalizado. Dejemos de preguntarnos cuánto nos aman o cuánto nos devolverán de vuelta si hacemos esto o aquello, y comencemos a cuestionarnos sobre cuánto hemos amado nosotros y cuánto entregramos. 

Dejemos de preocuparnos por el qué dirán, y empecemos a reconocer que mientras el corazón baile en la bachata de la limpia consciencia ni la justicia de los hombres podrá ensuciarlo.

Volemos, seamos y dejemos ser. No nos compliquemos, no lloremos, no peleemos, no construyamos corajes. 

Vamos a crear puentes y construir castillos de felicidad, llenos de energía positiva, paz y hermandad. Vivir es simple, más de lo que solemos imaginar. Ser felices también.”

Me despido, hasta el próximo vuelo. Gracias por leer! Gracias a quienes me han escrito a mi correo y por aquí. Be happy!!  

Se les quiere.

Besos y abrazos voladores de estrella fugaz y avioneta rotatoria.

Carmen

Memorias, Poemas, Poesía, Realidades

Al derecho y al revés 

 

Fotografía: Anedrew Cuborn

 

Ay mi gran héroe,
vencedor de tantas batallas,
cuanto quisiera poder
salvarte de esta,
y darte la mitad de una vida,
convertida en fuerza y esperanza.

Quisiera
entregarte mis ojos vueltos sol y luna,
para que junto a tus sueños
viajen por el libre transitar del tiempo,
y te quedes un poco más,
estacionado en el universo.

Ojalá pudiera entregarte mis pies,
para que cubras con tus maravillas el suelo;
y darte mis manos para que materialices
las estrellas a través de ellas.

Oh sí, cuánto quisiera!
regalarte la mitad de mi albedrío,
para que flujas emancipado
y listo para navegar cualquier río;
y entonces,
grites bravamente,
“¡Estoy vivo!”

Oh sí, quisiera
entregarte mi curvatura,
mis misterios,
mis dudas,
mis alas silvestres,
mis miedos,
mis preguntas,
mis quizá,
un poco y algo más;
para que puedas sonreír,
para que no tuvieras que morir.

Me gustaría
poner a tu servicio
mis piernas y mi espalda,
para que a grito de guerra,
de la tierra al cielo
y del cielo a la tierra,
puedas engrendar el árbol
del temple junto a las mariposas
de la libertad y la confianza.

Y quisiera,
también,
entregarte mis abrazos;
para que no temas,
para que seas la ventana de dos hojas,
el mar que rompe las olas,
la playa que acaricia,
la montaña viva,
el naranjo que espera bajo su sombra,
el océano que se divide para ver los pájaros pasear,
la mata de coco dando golpes en el aire,
la alegría y la simpleza natural.

Y es que me gustaría, 
regalarte una vida entera,
al derecho y al revés,
al color que no ves,
al blanco y negro,
con un arcoiris en el centro,
un par de novios bailando,
dos enamorados riendo y gozando,
dos palmas repletas de amor, vida y encanto.

Quisiera,
oh cuánto quisiera!
poder observar ansiosos tus ojos,
y detener el tiempo,
tomarlo en mi mano,
definir todo.

Y así,
regalar gritos de victoria
y de enojo,
vidas, encuentros,
tesoros,desdichas,
errores, abandonos,
consuelos, felicidades,
tristezas, luchas y verdades,
todo eso y un poco más,
al derecho y al revés.

Pero no puedo. 

No me es posible detener la luz ni el tiempo,
ni la carne volviéndose polvo en tierra,
ni las cenizas de abono para las plantas,
ni el espejo haciendo reflejo de las huellas,
ni la voz hecha silencio,
ni el censo y sus conteos,
ni los huesos del olvido
haciéndose semilla en otro cuerpo.

Dedicado a los abuelos. Especialmente a Carlos Guzmán Luna, mi abuelo. 

aprendizajes, Autoestima, Experiencias, historias, Memorias, Realidades

Algo más importante que nuestros miedos

 

Arte enviada por anónimo vía instagram

He perdido muchos miedos, por no decir todos. Los dejé desde el momento en el cual los enfrenté.

Desde niña me gustó enfrentarlos, o quizá los sueños fueron más grandes que ellos.  A mis 18 decidí marcharme de mi ciudad natal, Moca; e ir a Santo Domingo, capital de mi país. Al llegar me recibió una tía quien fue como una abuela para mi. Sin embargo, tenía un reto: El económico.

Yo había llegado con ahorros propios que en pocos días se desvanecerian. Así que debía encontrar qué hacer lo más pronto posible, y en una ciudad desconocida, con muy poca guía.

Lo primero que hice fue vender seguros. Me recuerdo andando muchas calles, rincones y lugares diferentes, no muy resguardados. Sitios donde más de una vez se armaron líos de los que era necesario salir corriendo, y no tuve miedo.

Tiempo después decidí aventurar e invertir lo que había ganado en café importado(que no era mucho, pero si todo), y no tuve miedo. Lo que sí tuve fue muchos sueños, tantos que llegue a imaginarme creciendo en ese tipo de negocio, aunque no fue así. Les cuento que perdí todo lo invertido, pero no tuve miedo y si lo tuve, no fue importante. Y después, reí..

Todo eso contaba con varias razones, la de estudiar, progresar y sobre todo realizar mis sueños, los cuales tuve muy en claro desde pequeña. Yo soñaba con ser una artista, una oradora a favor de los más necesitados, una escritora, actriz, periodista, alguien grande que trabajara con amor.

En fin, para vivir de manera espontánea y libre, es necesario dejar atrás los miedos. Se hace imperante dejar fluir, llevarse, tener claro eso que deseamos y volar, caernos, errar, probar, explorar, sentir, rasparse, caer abajo, hacer estupideces; y entonces, madurar y aprender venciendo los miedos que nos frenan e impiden crecer. 

Por eso hoy, yo me expongo. Me enfrento a mis realidades y verdades, lucho a todo pulmón por mis sueños y coloco todo mi corazón en el porvenir, en quienes me rodean, en lo bueno.

Igual, les invito a hacerlo, a sumarse, a perder miedos, a vivir más, a sentir, a dejarse caer y levantarse.

Besos y abrazos. 

Si les ha gustado este post, pueden comentar o dejar un like. Igual, pueden enviarme sus experiencias a mi correo carmen.fupsion@gmail.com 

Así aprendemos juntos!!

aprendizajes, Autoestima, Experiencias, Pensamientos, Realidades

Escúchate 

 

Fotografía: Carmen Guzmán

 

Escúchate,
Tú no necesitas alguien que esté a tu lado recordándote tus debilidades, tus flaquezas, tus miedos. No necesitas de quien te hace sentir cabizbajo, con poco ánimo, con poca vida. No necesitas de quien te transmita ego, orgullo y egoísmo. No necesitas de aquellos que traten de limitar tus sueños, tus expectativas, tu percepción para con el mundo. No necesitas de quien, cuando te caigas se pregunté porqué lo haces y busque la forma de hacerte sentir culpable por mostrar tus debilidades o por en ese momento no poder levantarte.

Escúchate,
Tú necesitas alguien que te eleve, quien en vez de recordarte tus miedos, pueda ayudarte a vencerlos. Necesitas alguien que te dé vida, que te ofrezca paz, que te cuide, que te quiera. Necesitas alguien que te transmita hermandad y humildad, en vez de orgullo. Necesitas alguien que te ame sin egoísmos, que desee que estés bien, que haga lo mejor para ustedes. Necesitas alguien que piensen ti como suele hacerlo consigo mismo. Necesitas alguien que no limite tus sueños, que te acompañe a volar, que te deje ir por un momento a observar el mundo, que sea libre contigo.

Escúchate,
Necesitas hacer lo mismo. Necesitas comerte todo lo bueno existente en la tierra. Necesitas dar lo mejor a ese alguien. Necesitas abrazar tus flaquezas, quererte y querer las suyas. Necesitas cambiar todo lo tóxico por aquello capaz de inspirarte, construirte y hacer de ti una mejor persona. Estoy segurisima que si haces eso, podrás ayudarte y ayudar al mundo, ser más feliz, transformarte y transformar.

Memorias, Pensamientos, Realidades

Aprendizajes: Humildad 

19fb8b274bf2403537c660eaa7293753.png
Fotografía: Carmen Guzmán

Empiezo a creer eso que dicen de que conforme pasan los años, en mejor trayecto nos encontramos. Digo eso porque en esta época, junto a las experiencias, he sentido aprender y absorber más. Así que lo que antes podía parecer imposible o una quimera, hoy puedo verlo y sentirlo.

He conocido más personas. He podido establecer, como siempre, fácil conversación con ellos. Me he explorado y conocido aún más de lo que antes solía ser. Ahora puedo entender cada parte mía, y me he aceptado.

He aprendido que todo empieza desde la humildad, así que he comenzado por ser más humilde con todos, por saber que ni el mejor ni el peor, están siempre delante y que cuando es necesario, hay que ceder los lugares a los demás. Así que yo me coloco detrás o donde sea, siempre, y eso no dice nada de mi ni de ellos.

He aprendido a perdonarme. He aprendido que se trata de mí,  así que he dejado de afectarme y de tomar a personal los asuntos de los demás. He empezado por creer que ellos son ellos, y yo soy. He empezado por quedarme con mis propias verdades y dejarlos a ellos con las suyas.

He aprendido aún más, a amar con amor verdadero, y a agradecer. Digo esto porque muchas veces nos enfocamos en la devuelta, en sí quien amamos nos ama igual o en sí el amor que sentimos una vez, valió la pena. El amor no es eso. No tiene nada que ver con la sí correspondencia o no. Es independiente, y las personas siempre amamos de forma diferente. Creo que los humanos somos regalos, al igual que el amor, y los regalos no se devuelven, se entregan sin medida porque uno cree que se merecen. Así que se trata de amar dentro, entregarlo en caso de que sea permitido o dejarlo fallecer.

He trabajado mucho. Cuando digo trabajar es en todos los sentidos, desde el nivel emocional, sentimental hasta el profesional. El tener la oportunidad de reportar, escribir y hacer video para el Festival de Cine del año pasado y continuar para el próximo, es la puerta de apertura como periodista, pero también la llave hacia el crecimiento personal y emocional que sigo necesitando, ya que es constante. Digo esto porque las personas que yo conocí en aquel lugar me siguen enseñando demasiado, y yo como toda aprendiz, me adapto.

He aprendido aspectos de mi personalidad que quizá conocía, pero aún no lograba identificar perfectamente. Ahora sé que soy paciente, más que muchos, y que eso puede que sea visto como que soy débil, pero a la vez es mi llave para tolerar ambientes diferentes junto a personas diferentes, así que hoy lo aprovecho.

Ahora sé que soy más introvertida que extrovertida, aunque no en altos niveles, pero lo soy. Eso provoca que en una primera reunión yo pueda comportarme reservada, y después en la segunda, explote en conversaciones y sea de las más habladoras. Lo que significa que serlo no me impide contar mis historias, ni abrirme al mundo, ni comunicar, ni ser yo misma, ni hacer bromas, ni tener amigos. Es sólo que necesitaré más sustancia en las personas, más esencia en mi entorno.

He aprendido que soy independiente, que muchas veces me gusta estar sola, que no me gusta controlar ni me agrada mucho ser controlada. Eso significa que necesitaré alguien que no busque controlarme ni analizar muchas cosas, porque es muy posible que tengamos problemas. He entendido que disfruto analizar a ciertas personas, espacios o situaciones, pero odio analizar a las personas importantes en mi vida; por lo que no suelo cuestionarlas, juzgarlas o controlarlas de forma insistente. Así que cuando lo hacen conmigo, en principio lo agradezco y me cuestiono, y hago todo para mejorar la táctica. Pero si siguen, puedo cerrarme y no decir nada, no responder igual, suelo bloquearme. Quizá deba cambiar eso, pero aún no he podido. Cuento que sólo me sucede en el campo sentimental o de pareja. Sin embargo, en lo laboral me encanta ser criticada, que me digan cómo hacerlo, que me ordenen, que me traten fuerte. Pero en lo sentimental, en ese no. Ese es muy libre, es muy autónomo, es muy personal, es muy mágico.

He estado impartiendo clases a chicos de mi misma edad, esto como parte de mi labor como suplente de ciertos profesores. Con lo que he tenido la oportunidad de explorar, y encontrarme con mi amor por la docencia. Hemos aprendido, reído y compartido emociones juntos. Han sido las mejores semanas de mi vida.

He aprendido a respetar aún más. Antes lo hacía con todos, sólo que un día alguien no lo hizo conmigo, y yo devolví igual, aunque luego me arrepentí. En cambio, hoy sé que no se trata de lo que nos hagan o dejen de hacernos, más allá de cualquier situación, todos merecemos respeto. Por eso no ganamos nada con devolver irrespeto, sino que más bien, lo que hace falta es respetar más allá de todo. Además, en vez de enfocarnos en las acciones de los demás, debemos enfocarnos en dejarles ser y dejar de afectarnos por algo que quizá no sea personal.

Agradezco inmensamente cada sacudida. Y es por eso que cada vez me quedo con menos ego, con menos de eso que nos frena, que nos impide volar y mostrarnos ante el mundo tal cual somos, con nuestras debilidades o con menos cosas materiales que muchos. Cada vez dejo algo en el camino. Así que he dejado atrás el orgullo, las ideas erradas, los pensamientos egoístas, las relaciones enfermizas, las dependencias, las situaciones tóxicas. Y a cambio de eso, me he reencontrado con mi amor propio, fuerza de voluntad, identidad y esencia.

He aprendido que lo único que nos hace valiosos es nuestra forma de afrontar las situaciones que se presentan en nuestras vidas, más que nuestras caídas; nuestra fuerza y valentía, más que la cobardía de herir; nuestra identidad y realidad, más que los que likes en un post de Instagram o Facebook; nuestro amor a entregar, más que eso que nos pueden dar; nuestra paz interior, más que lo que muchos puedan pensar. Entonces, agradezco poder transmitir eso, que es tan maravilloso.

Besos y abrazos. Si te gustó este post, puedes dar like y dejar un comentario de regalo, me encantará leerlo y debatirlo.

Pueden enviarme sus experiencias de vida, así aprendo más de ustedes:
carmen.fupsion@gmail.com @carmenguzman1

Experiencias, Memorias, Poemas, Poesía, Realidades

De qué nos sirve? 

fb_img_1466085807570.jpg
Fotografía:Anónimo

De qué nos sirve
tener las mejores playas
junto al efervescente sol caribeño y las grandes lomas cubiertas de tierra
en medio de montes y aves,
que acurrucadas en sus nidos, cantan con el alma sutilizada y ardida en esperanza;
Si nos falta la hermandad.

De qué nos sirve,
engrendar la locura y abrir paso al delirio,
generar tormentas,
ofrecer abrigo,
decir que somos los más alegres,
los menos tímidos,
que esto nunca va a cambiar
y que para aquí progresar
algún amigo al poder hay que llevar;
si no tenemos fuerza de voluntad ni esfuerzo individual
de nuestra nación transformar.

De qué nos sirve
contar con lindos ríos,
palmeras,
ruiseñores produciendo sonidos, flores que desprendiendo olores, cautivan los buenos corazones,
y parajes donde dejar nuestros equipajes
libres de emociones;
si nos falta consciencia para cuidar nuestros albores.

De qué nos sirve
tener el más hermoso himno nacional,
la mayor cantidad de días festivos
junto a los mejores colores
del carnaval,
y las mujeres más maravillosas recorriendo la ciudad;
si contamos con más culos y tetas de silicona,
que hombres con identidad propia.

De qué nos sirve
reclamar pagar los mayores impuestos,
ir a la iglesia los domingos,
entregar el diezmo,
decir al cura nuestros pecados, pedir oportunidades en medio de conformidades,
e ir a denunciar los delitos
sin ver pagar al culpable;
si no contamos con el suficiente coraje
para empezar en nosotros mismos
aquello que creemos
debería comenzar por el gobernante.

De qué nos sirve
devengar mejor educación
y mayor presupuesto
para nuestra sociedad ver progresar
en medio del respeto,
igualdad y consenso;
Si preferimos dar más likes a la infobasura,
a la falta de madurez y cordura,
a las letras crueles y duras,
en vez de la inteligencia, humanidad y prudencia.

Si no podemos siquiera
ser empaticos hacia
con el porvenir del otro,
Oh Dominicana!!
De qué nos sirve
todo este adorno,
casi hecho plástico,
que jamás se queja,
como alma taciturna
y vieja,
Obsoleta,
que se hace ciega,
quieta,
como cueva de ladrones,
como media noche,
como falsa mujer,
como profesional mediocre.

De qué nos sirve
tener tan pocos buenos universitarios,
grandes fundaciones,
miles de elevados,
un ayuntamiento recolector,
un policía y un gobernador;
si nos falta calidad,
si hacemos lo que hace el montón,
si nos volvemos más estúpidos
que el ladrón,
si lanzamos a la acera
más que una simple botella,
como si no nos importara,
como si siempre existiera
alguien más para por nosotros recogerlas.

De qué nos sirve
ganar independencia,
sentirnos orgullosos,
defender nuestra comarca,
gritar al mundo que contamos con patria;
si nuestra tierra,
dulcemente reina,
como cuaterio suave,
tibia,
como hielo abrasador,
como motor encendido en clamor,
como sastre tejiendo las heridas de un corazón;
es hoy
un cobarde con nombre de valiente,
una libertad encarcelada,
un niño huérfano dejado a la deriba,
una enfermedad que crece,
aún cuando padece,
confiesa,
cree y merece,
ser curada por su gente