Autoestima, Poemas, Poesía

Mujer

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Foto: Carmen Guzman

A veces quisiera coger la luna,
y dispararla a ti como un misil,
que prendido y avispado,
te dibuja
y hace una sonrisa de marfil.

De vez en cuando,
me gustaría,
hacer de ti poesía,
emprendimiento, paz y sol,
porque tu naciste para dar vida sobre la vida,
para destruir guerras,
para acabar con las injusticias,
para decir NO a tantas peleas
e inventar sueños  y alegrías.
De vez en mes,
quisiera,
entregarte todas las flores
existentes en el jardín de la tía Mercedita,
y activar una pasarela
para que pases cuando sientas
que te falta el hambre o que vacilas.
Otro día,
desearía,
poder hablarte con mis ojos,
que envueltos en suspiros y risitas,
bien podrían vestirte de ganas y arrojo,
y enseñarte un poco el arte de la fibra y la ilusión,
que ardida se equipa
de optimismo y confianza,
desbordando fuerza y emoción .
Y es que tú,
eres más que bonita!
y por ti miles se permitirían
restructurar sus misterios y sus ruinas,
engendrando de ellos vigor en el paladar
y eternas existencias hechas margarita.

Y tú tienes todo!
Desde la resurrección hasta la humilde satisfacción,
que se tatúa justo debajo de tu cintura,
tu escote,
y tu cordillera hecha curvatura,
que te dibuja en tu enigma y arcano esplendor,
que te desnuda y advierte que día a día puedes ser mejor,
que te acaricia a fuerza de timón,
que vuela contigo y te dice
“Sólo falta que te lo creas, un poco más que yo;
sólo falta que seas quieras ser”.

Poemas, Poesía

Plenilunio

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Fotografía: Anedrew Coburn

Oh querido,
huelo a flores,
a hierba buena,
a gloriosa comida
o a qué se yo.

Huelo al puente unido
a tus labios en cada beso,
al rostro que ríe sin motivo,
al nuevo perfume que preña tu cuerpo.

Y es que toda mujer se renueva,
como la rosa cuando se viste
de primavera
en el invierno de la vida;
y todo hombre renace
como la sonrisa que surge
tras el sol anunciar un nuevo día.

Y es que huelo a ti.
Sí!
a tu roce,
a tu ternura,
a tu dulzura,
a tu esplendor,
a tu gemido,
a tus sueños,
a tus vicios,
a tus locuras,
a tu pasión.

Y en ti he caído,
como la lluvia tras sembrarse en el césped,
como los pájaros al cantar sin sus alas esconder,
como el río al correr por el campo,
o como la brisa tras acariciar el plenilunio del encanto.

Y es que el día en que tú naciste,
nacieron contigo las estrellas.
Y el día en que tú me viste
se formó dentro de mi toda una noche buena,
dejando a mi boca atrapar tu boca
en el aire como mariposa
en luna llena,
con carbón y leña.

Poemas, Poesía

Todo y nada

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Arte: @dreamervishu

Que no tengo puntos medios,
que mi vida es muy baja
o altamente intensa,
que vivo el hoy y cada vez con menos miedo.

Que grito fuerte si me toca,
que guardo más silencio si me hiero,
que amo la poesía como odio la injusticia,
que me gusta pretender que vuelo,
y que caigo en seguidilla,
así como la lluvia,
como el viento sobre las hojas,
como mi pelo sobre su espalda
o como una mirada enamorada.

Sí,
que quiero tanto
que con mi cariño podría bañar
a todos los árboles de un bosque imaginario
y cubrir la frontera que divide sus labios,
para rozarle fuerte y lentamente,
como un asurero voraz,
hasta que su azúcar descienda locamente,
y quede sólo su estrella y su mar,
dibujandome un arcoiris en la cara,
invitándome a despertar.

Que me encantan los animales,
que detesto sudar,
que no sé si podría emplearme,
que no me gustan los horarios
ni mucho menos
los estereotipos sociales;
pero que trabajo más que una mula,
y que en vuelo libre puedo resolver.

Que ardo por dentro,
sin temor y sin prisa,
que me gustan algunas viejas de Arjona,
la altivez de Twenty One Pilots,
Sabina y Shakira,
Florence and maquine junto a su mitología.
Que disfruto de leer, caminar y comer pizza,
y que en veces,
mentalmente,
podría ser confundida con una viejita.

Sí,
que de vez en mes desnudo mi alma,
y que sin prejuicios amo tender la cama,
que mis ojos se abren como ventanas en el cielo,
que puedo llorar de alegría o de silencio,
que en mis pupilas tengo fuego,
que amo bailar desnuda frente al espejo,
que más que cuerpo soy espíritu,
y que cada día para mi es un misterio,
un acertijo y un buen desafío
que siempre siento.

Que puedo ser inmensamente feliz
en la agonía del placer,
que me gusta que llegue a casa sin avisar,
y que entre libremente,
abrazándome las ganas y el corazón,
besando con amor del bueno,
en sincera y elocuente desnudez.

Que de amores se llena el baúl de las heridas,
que pelear no es mi mejor arte,
que no me costaría dejar de verle,
que podría amarle sin estar cerca,
y que para mirar podría obviar los ojos
y echar mi corazón en la maleta,
que no importa si somos cama o calle,
mientras amemos juntos los lugares no existen,
pues sólo reinan las libertades.

Que vuelo y aterrizo en constante,
que tengo muchos sueños y realidades,
que trabajo siempre
y que puedo ser la sombra del otro,
la voz de un sordo,
el murmullo de un quejido,
el paso lento de un ciego,
la voz de un sueño en el vacío,
el sol y la candela,
la mujer que pasa,
la nube y el cielo,
la casa y la terraza,
el arte en medio de la caricia,
la tierra, la muchedumbre,
el todo y el nada,
el siempre jamás.

Memorias

Huella y anonimato

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Foto: Carmen Guzmán 

Hay experiencias que siempre se quedan contigo. De hecho, todas.

Hace poco hablaba con una ex jefa. Una de las personas que en algún momento determinado me ayudó. Y aunque antes le tenía en un concepto de mujer insensible, hoy todo aquel pensar ha cambiado. Vaya que la percepción cambia con el tiempo!

Digamos que me tocó trabajar en una tienda de alquilar, diseñar y vender trajes u otros servicios referentes al desarrollo de las fiestas. Y en ese momento empecé a comprender mucho, más de lo que alguien puede imaginar.

Mi primera impresión: Aquel día, al llegar, pensé que podría ser más fácil. Recuerdo que siempre sonreía mucho, aunque eso no es raro en mi. Recuerdo, además, el estrés que representaba aquello. La mujer de ojos azules, el llanto de una niña en el teléfono, la presión en la mente de aquellas mujeres.

Hubieron tantas historias ahí que se podría escribir un libro sobre ellas. Por ejemplo, la chica de ojos claros tenía solo 19 años, un bebé que mantener y una mamá que no la quería en casa por haber salido embarazada; estaba muy flaca y venía casi todos los días a pie de su pequeño cuarto de alguiler, que no se encontraba nada cerca.

Por otro lado, la mujer ya madura contaba con una adicción al cigarrillo y al alcohol, así que no era raro verle pegada de la botella cada cierto tiempo libre; tenía un hijo, pero no la buscaba y se sentía triste de vez en mes a causa de eso.

De la otra cara de la moneda, la mujer un poco más joven que la anterior citada en este texto, tenía 4 hijos y una casa hipotecada, cuyas deudas llegaban al tope; su cara parecía un martillo en plena mañana, no dormía, ni sonreía, parecía venir de un constante entierro.

La otra, la de pelo oscuro estaba embarazada. No hacía otra cosa que hablar de sexo y tamaños, con razón tres hermosos retoños le hacían compañía. Por lo menos ella trataba de sonreír un poco, decía que los orgasmos le ayudaban; esa chica planchaba ropa como una máquina y no se quejaba.

La señora, esa mujer cuyo carácter era más fuerte que el de una pitón hambrienta, hechaba humo desde que se inauguraba la mañana. Yo no sabía mucho de ella, se cubría sus cicatrices tras sus glamurosos linajes. Pero se le veía tristeza en sus ojos, producto de la soledad. Lunas  después me enteré que sus hijos no le acompañaban y que había quedado sin esposo desde hace un buen tiempo. Así que no era extraño que la melancolía cubriera sus días y la depresión le visitará de vez en cuando.

Ella creaba corajes con todos. Conmigo sucedía algo especial, le enojaba mi risa y no le entendía, quizá por ser diferente. Decía, “Por lo menos di algo. Reacciona a mis quejas. Llora o patalea. Habla.” Todo esto mientras yo continuaba con mis episodios de humor, los cuales presentaba porque odio pelear. Por mi que ganen todos, aunque pierda yo o no sé. No son cosas importantes para mi. Son asuntos difíciles para un INFP,  a quienes nos encanta el drama pero en nuestras mentes imaginativas y libres.

El asunto de todo esto, es que yo aprendí muchísimo de esas historias. Uno aprende de todo. Cuando yo llegué a ese lugar, comparada con las demas, yo era el alma de la fiesta. A veces solían preguntarme cómo podía reír tanto y yo respondía que no quedaba de otra. Era la mejor forma de vivir, y lo sigue siendo. Soy la optimista.

Cada vez que veía a esas mujeres entendía un poco más de cerca las huellas que ciertos sucesos u oportunidades nos dejan sobre nuestras vidas. Nuestro carácter, formas de responder y todo lo que sale de nosotros, ha entrado ahí antes de. Así que esas mujeres estaban cargando con sus pesares, y no sólo los propios. También los de sus padres, abuelos y demás familiares. Cuando la vida golpea a tus abuelos, los mismos hieren a tus padres y tus progenitores traen todo esto hacia ti. Ellas se encontraban en una cadena. Entonces, su vida no sólo era una producto de sus acciones sino que además era consecuencia de los golpes de los demás y de sus flaquezas.

Cómo les explico, en República Dominicana y quizá en muchos países de América quien es muy pobre económicamente no tiene acceso a las mismas oportunidades, y de ser así la persona tiene que buscar algún trabajo para sobrevivir, aun sea éste el peor. Eso todos lo sabemos. Por tal razón, estas trabajadoras eran víctimas del sistema en el cual vivimos. Sé de eso porque día tras día lucho contra el. Yo vengo de una familia sumamente humilde, quienes han tenido que pelear duro por sus oportunidades.

Continuando con mi exposición, la jefa pertenecía a la otra cara de la moneda, la de los ricos. Así que no era raro que no entendiera la situación. Recuerdo que la última vez que visité aquel sitio fue después de un comentario que le hice. Fue muy fuerte, así que no lo repetiré. Horas después imaginé que eso no la haría cambiar de opinión y que su forma pedante, fuerte e insensible seguiría igual. Pensé que su disfraz era su método de protección, y quitárselo ameritaba mostrarse como una persona que siente, que comete errores y que puede ser herida por otros. Eso es lo que muchos no quieren, así que podría ser igual con ella.

Cuando llegué a mi casa recuerdo que pedí que el panorama cambiara. Pedí para que aquellas mujeres aprendieran a ser felices con lo que tienen, así sea eso visto como poco. Pedí para que la señora de elegante linaje y pelo corto, aprendiera sobre la empatía y dejará ver el arcoiris debajo de su nariz, un poco más. Pedí por mi y me dije, “si has cometido algún error o dijiste o juzgaste como no debías que la vida te lo muestre en el camino.” Pedí eso porque yo odio juzgar a los demás. Usualmente me crítico a mi, pero a los demás no. Así que de equivocarme en una crítica hacia otra persona, me dolería mucho. Me sentiría mal conmigo.

Bueno, el caso es que yo pensé que esas historias podrían continuar igual. No supe nada más de ellas hasta hace poco.

Hace dos meses me robaron una pc, y enfrente además unos problemas de acoso, con el que me encontré al presentar la denuncia. Es que hay tantas cosas que le pasan a una chica sola en la ciudad, me ven vulnerable y casi siempre invierto muchas fuerzas. Pero saben quién me ayudó? Quién estuvo ahí? Quién me prestó? Quién me llamó y riendo? La señora, a más de dos años después. Que hermosa e increíble es la vida! Que chiquito es el mundo! Que grande somos todas las personas! Que maravilloso es el corazón!

Cómo sucedió? Así por casualidad nos encontramos. Y sí, mucho ha cambiando. Sólo que si empiezo a contarles qué tanto, no termino hoy. Lo único que nos queda es el aprendizaje. Las personas no somos malas, es solo que a veces nos endurecemos a si mismas. Quizá como protección o como mecanismo de defensa. Lo importante es aprender a ver todo desde arriba, a no sólo juzgar a la gente por sus acciones o respuestas. Sino a mirar más allá, en su corazón y espíritu, pudiendo observar así lo que les provoca actuar de esa manera y ser como son. Así que, si podemos ayudar, ayúdemos y nunca creamos que sabemos más o que somos más. Eso nunca. Si hacemos todo eso, si miramos desde arriba actuaremos con más justicia y amor.

Les quiero, hasta una próxima entrega. Despido este post, agradecida con ellas. Quienes me permitieron contar sus historias, aunque sea en anonimato.
Gracias, Carmen

Experiencias, historias, Memorias, Pensamientos

Tiempo 

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Foto: Carmen Guzman

Conforme más pasa el tiempo, más me dedico momentos. Me doy gustos, y observó lentamente cada espacio mío, cada espacio suyo, cada morada, cada umbral de la vida, cada aprendizaje vuelto rarezas.

Conforme más pasa el tiempo, más me perdono y más tolero. La madurez cobra vida, renace y junto a ella, la paciencia. Esa que dibuja esperanzas, en base a verdades y realidades. Esa que cubre mi existencia y me hace humana, con errores y destrezas.

Conforme más pasa el tiempo, más entiendo que las personas somos en esencia lo mejor, sólo por ser únicas e irrepetibles. Así que nos equivocamos, metemos nuestras narices. Y qué? Eso es normal, eso sucede. Nacimos para disfrutar, para reír, para aprender, para errar, para hacerlo bien.

Conforme más pasa el tiempo, más acepto y me adapto. Aprendo a estar en cualquier lugar, con diferentes personas y diferentes espacios. Mi casa es ninguna, mi morada es mi corazón.

Conforme más pasa el tiempo, más saludable deseo ser y más salud quiero entregar. Yo no quiero andar por el mundo llevando heridas. Yo quiero ser un libro que expandan y aprendan de el, que dejen abierto o cierren si así lo desean. Pero que les quede alguna lección, algún buen sabor. Igual a mi.

Conforme más pasa el tiempo, más me enamoro y más amo. Más huelo, más siento, más quiero. Y es que yo no quiero perder mi tiempo en orgullos, ni en egos, ni en disturbios, ni en confusiones, ni en peleas. Yo quiero algo simple. Yo amo todo, desde el aire que respiro hasta el suelo que sostiene mis pies y dibuja una sombra que me acompaña.

Conforme más pasa el tiempo, más me amo y me exigo respeto. Comprendo que es la mejor forma de vida, y percibo que es lo que el universo desea. Si alguien me acompaña y yo entiendo que no es digno, me voy; si alguien me ama y entiendo que no puedo amarle de la misma forma, también me voy; si alguien me hiere, le pongo la otra mejilla, aprendo y me voy, pero nunca le lastimo de vuelta.

Conforme más pasa el tiempo, más me olvido de la lógica y le tomo amor a la Intuición. Por qué? Porque la lógica no siempre te dice la verdad, en cambio los ojos de la gente sí. Porque la lógica no siempre te es sincera, en cambio el corazón sí. En fin, hay cosas sencillas que uno sabe y no siempre tienen lógica. Es por eso que he comprendido que la podemos usar, pero nunca ignorar la Intuición. Si intuimos algo, se hace necesario reflexionar y verificar. 

Conforme más pasa el tiempo, más sé decir “me he equivocado”. Porque yo sé que el ego es estúpido y que admitir que caes es valiente. Así que yo podría estarme equivocando ahora y nunca sentirme mal por eso. Sino aprender y trabajar para ser mejor persona.

Conforme más pasa el tiempo, más creo en eso que dicen de las relaciones saludables. Sé que las buenas experiencias se construyen y que el amor suele empezar por una fiel y bonita amistad, que nunca debe romperse. Así que aprendo la importancia de mantener relaciones saludables, y ser amigos, antes que todo lo demás.

Conforme más pasa el tiempo, más me enlazo con esa necesidad de crear un balance en mi vida. No todo es planificación ni todo es libertad. Ambas tienen que existir, pero en correctas medidas. Cuando lo hago, soy más feliz.

Conforme más pasa el tiempo, más tomó insumos para frenar mi sed y mantenerme siempre hidratada para poder dar lo mismo a quienes me rodean. Así que me aseguro de tomar y dar mis dosis de amor, alegría, intensidad, sonrisa, ejercicio, sueños, proyectos, abrazos, caricias, respeto, sentimiento, tolerancia, solidaridad, paz.. Y sobre todo, me lo disfruto.

historias, Pensamientos, Poemas, Poesía, Realidades

Llévame 

 

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Arte: Bogdan Nica

 

Llévame a ver salir el sol
desde todos los portales de la luna.
Llévame al puerto y al malecón
cuando el cielo se nos llene de gaviotas
naufragando las calles oscuras,
cuando le de la vuelta a San Juan
o cuando volemos chichigua en las Dunas.

Llévame,
ahora que ya no puedo
prestarte mi abrigo
ni quitarte la ropa,
ni sudar contigo,
ni perder la calma,
ni decirte las cosas
que nunca te he dicho,
ni mentirte,
ni hablarte,
ni decir que sí
sólo para dejar de discutir.

Llévame ahora,
que ya no puedo entregarte
mis alas,
ni subirme la falda,
ni cogerte con vicio,
ahora que da lo mismo reírse
de todo o llorar por nada,

ahora que ya no lloro, 

que no me haces falta.

Llévame a ver salir el sol,
cuando enrede mis cabellos en tu nuca.
Llévame al puerto de náufragos
y a los muelles que no escuchan tus preguntas,
justamente cuando se desatan
los pañuelos de bruma,
de los que hace algunas horas perdí la suma.

Llévame al vuelo 26,
donde los pasajeros no quieran jamás volver,
y volemos,
aunque sea en el avión equivocado,
o sin el..

Llévame a ver salir el sol desde todos los portales de la luna,
a ese rincón floreciente
que cubre el salitre
de Villa Trina,
y a su gente.

Sí,
Llévame al lugar que desconozco,
donde tu voz sea el viento
que rompa las olas,
y yo la piedra de imán
tomando todas tus pasiones,
sin horas ni demoras.
Llévame al nunca jamás,
que bien podría ser un pacto de despedida:
podrías ponerme en tu fuego,
y volverme cenizas,
ahora que no soy tuya,
ahora que no me abrazas,
ahora que no te amo,
ahora que no te veo.

Experiencias, historias, Libros

El secreto de Neguri: Una novela que a todos nos encantará leer

Hola mis amores!! En esta ocasión, motivada por la dulce y fascinante lectura de una gran pieza literaria, he decidido incorporar la recomendación de buenos libros por medio de nuestro blog. Así que para ello, iniciaré con el gran elogio hacia “El secreto de Neguri”, compartiéndoles así una espléndida obra creada por el destacado escritor dominicano -español, Luis Arambilet.

Empiezo diciéndoles que adquirí la novela vía Amazon (tienda online), todo esto al ver la interesante sinopsis que acompañaba la descripción de la misma. Ya al tenerla conmigo, en mi biblioteca virtual, les cuento que inicié la lectura e inmediatamente quedé prendida a través del drama que envuelve la historia. Me emocioné, y viví todas esas locuras como si estuviese ahí. Tanto la sentí que no quería apartarme de ella hasta ver qué tanto pasaba detrás de aquellos dulces, gratos, graciosos, tiernos, apasionados, curiosos, y sobre todo reales secretos vueltos narrativa.

“El secreto de Neguri” cuenta la historia de Armando Neguri, un joven artista de acomodada familia, quien nunca ejerció públicamente. Sin embargo, amaba la música, especialmente el piano. Es así como Armando junto a su soltería y su obsesión por atrapar a las reinas de la cloacas (cucarachas), decide hospedarse en un lujoso apartamento, ubicado en una costosa y ostetosa zona de Santo Domingo. Convirtiéndose este en el espacio a vivir sus más importantes años, envuelto en la soledad y las oscuras paredes que rodean al edificio. Hasta que un día, descubre unos pasadizos que le permiten monitorear a toda la torre, abriendo así la puerta hacia un mar de secretos guardados en la vida de toda la gente que habita ese lugar, vida que parecía perfecta pero no era precisamente tan ideal como muchos pudimos haber imaginado. Después de eso, la existencia de Armando da un giro sorprendente y la de quienes le leemos también.

Bueno, les digo que desde que exploré este preciado tesoro narrativo, pude crear un antes y un después. La obra deja huellas en quienes la leemos, y el mensaje se incorpora a todos los sentidos de nuestra vida, llegando así a nuestros más profundos sentimientos y realidades. En pocas palabras, nos hace reír, llorar y sobre todo crecer, gracias a las travesías de vida contadas en sus más 400 páginas.

Es una de las mejores novelas que he leído en mi vida. Es tan divertida que la puedes terminar en horas.

Aquí les dejo el enlace de Amazon, por si desean incluirla en su biblioteca virtual o física:

https://www.amazon.com/secreto-Neguri-Spanish-Luis-Arambilet/dp/1452857687

Linda semana. Besitos y abrazos voladores.

Espero les guste esta entrada, y si han leído la novela o les interesa, pueden comentar  abajo. Más adelante les compartiré más libros, igual acepto recomendaciones de buenos libros leídos por ustedes. 

Hasta pronto!